TY - BOOK AU - Hanco Torres,Jesús TI - El significado de cheirographon tois dogmasin en el contexto de Colosenses 2:6-15 U1 - 227.7 PY - 2013/// KW - Biblia KW - N.T KW - Colosenses 2 KW - Comentarios KW - Tesis N1 - Tesis; Incluye referencias; SEG44; SEG26; P151; P150; P149; P146; P145; P126; P125; P92; P75; P74; P27; P15 N2 - Esta investigación es un estudio exegético de Col. 2:6-15, que se basa en tres tipos de análisis: (1) el estudio de las palabras griegs cherographon y dogmasin en la literatura bíblica, la LXX y la literatura seudoepigráfica, (2) el análisis de escritos e inscripciones históricas acerca de la ciudad de Colosas previos al 1000 d.C., y (3) el análisis literario de la frase cheirographon tois dogmasin en el contexto de Colosenses 2:6-15. Ante la existencia de una diversidad de interpretaciones para el significado de la expresión griega cheirographon tois dogmasin, como un registro celestial de pecados humanos, un documento legal de deuda, una referencia a la Ley de Moisés un contrato realizado entre el hombre y el diablo, entre otros, se hace necesario realizar un análisis de la frase basado en una exégesis de la perícopa de Colosenses 2:6-15, y poder dar una propuesta exegética al significado de dicha frase. Así el presente estudio intenta responder a la pregunta ¿Cuál es el significado de la frase cheirographon tois dogmasin en el contexto de Col 2:6-15?. A través de la historia cristiana, se puede vislumbrar una diversidad de interpretaciones respecto a la naturaleza de la frase: cheirographon tois dogmasin, la cual podría ser clasificada en 4 aproximaciones: La primera aproximación la identifica como un registro celestial de los pecados humanos, esta interpretación surge en la época de la patrística, donde Pelagio argumentaba que dicho "documento" era como un memorial, en el cual se hallaban escritos los pecados de toda la humanidad. Así autores como James Dunn, Markus Barth, Helmut Blanke, Wesley Carr, Evertt F. Harrison, Ralph Martin, Jhon Barclay, R. Kent Hughes, Paul E. Deterding, entre otros interpretan a la frase en análisis como una metáfora que representa un registro celestial, en el cual de hallan escritos todos los pecados cometidos por la humanidad. La segunda aproximación la identifica como un documento legal de deuda a modo de un "pagaré", mostrando así una clara relación de deudor y acreedor. Esto basado en la aparición de algunos pasajes de la LXX. Donde cheirographon aparece en un contexto de deuda. Así, el cheirographon vendría a ser un reconocimiento firmado de la deuda de la humanidad ante Dios, similar a un pagaré, en donde se hallan contenidas las cláusulas penales. Y por otro lado, la frase tois dogmain sería una referencia a la Ley de Moisés y a la Ley de la conciencia, cuya desobediencia a ellas provocó la deuda. De modo que, en la cruz es anulado el certificado de deuda y no la Ley de Moisés. La tercera aproximación la identifica como una referencia a la Ley de Moisés. En esta se presenta a la Ley como un acusador de los transgresores, convirtiéndose de ese modo en un "documento de deuda", razón por a cual Cristo la tuvo que eliminar. Esta aproximación fue sostenida desde la patrística por Severiano de Gábala y en los periodos modernos por Joseph Lihtfoot, quien interpreta el cheirographon a la luz de la declaración de Dt 27:14-26, donde se hace una referencia al contrato realizado entre Dios y el pueblo de Israel, incluyendo dentro del documento las maldiciones que recaerían en todo aquel que no cumpliese el contrato de obedecer a la Ley de Dios. La cuarta aproximación la identifica como un contrato, hallado en las manos del diablo, y que fue realizado entre el demonio y el hombre. Dicha propuesta aparece dentro de la época patrística, en las Catequesis bautismales de Juan Crisóstomo. Más adelante, Agustín añade que dicho documento era un certificado de servidumbre que el diablo mismo poseía. Y aunque dicho pliego fue retenido por el diablo, incrementado por causa de los pecados de la humanidad, fue finalmente eliminado por Jesús con su muerte en la cruz. Esta aproximación es sostenida con algunas variantes por estudiosos de la literatura apócrifa del medioevo, entre los cuales destacan: Michael Stone, Brian Murdoch y C.W. Marx ER -